EL MEJOR REGALO DEL
MUNDO
Por: Yeray Camacho
Enero 9 del 2011
Yo tenía tan solo 6 años cuando pasó, no supe reaccionar probablemente fue
por que no entendía
que en cuestión de
minutos mi vida, la cual yo creía
perfecta se podía
caer en pedazos, el día
empezó como cualquier otro era un
domingo, un día
antes de regresar de las vacaciones de navidad; mi padre como siempre se
levantó muy temprano para ir al trabajo, yo por otro lado me quedé en casa con
mi madre, y la acompañé
todo el día a
hacer unos pendientes y mandados que tenía de su negocio, pero algo cambió de
repente, mi madre me dijo que me iba dejar con mi abuela y con mi tío, no sabía
por que, ella me había dicho que tenía que hacer otro mandado al cual yo no
podía ir, como buena hija no la cuestioné y acepté su decisión, acto seguido me
llevó con mi abuela y con mi tío, mi abuela salió a hablar con mi madre, la
verdad no pregunté de qué, no me importó simplemente me senté y empecé a hablar
con mi tío, cuando mi abuela regresó se veía asustada un tanto triste, mi tío
le preguntó qué había pasado, dieron unos pasos hacia atrás supongo que para
que yo no escuchara, el también se veía cambiado después de haber escuchado lo
que mi abuela le había informado, me miró con una cara de lástima y tristeza,
cuando calló la noche estaba un poco cansada y me dormí.
Luego de un rato me desperté por lo atareado que
estaba mi ambiente, empecé a entreabrir mis ojos y lo primero que vi fueron
muchas ambulancias con las luces prendidas, doctores y enfermeras corriendo y
también vi que estaba sobre el hombro de mi tío, el al igual que mi abuela
estaban corriendo, aun que había visto todo el ajetreo de mi alrededor me volví
a dormir, la siguiente vez que me desperté estaba en un sofá, volteé para todos
lados y me empecé a poner histérica hasta que vi a mi madre y mi abuela de
parte paterna dormida en una cama de hospital, le pregunté muy asustada a mi
madre qué había pasado, ella solo me dijo que mi padre había tenido un
accidente, y que estábamos en el hospital, en ese momento mi vida se derrumbó,
no sabía qué hacer, empecé a gritar y a llorar, salí corriendo hacia la puerta,
mi madre me vio y me agarró de la cintura, me jaló hasta sus brazos y me dio un
fuerte abrazo, yo muy alterada le dije que quería ver a mi padre, ella me
abrazó y me dijo que no era posible, me llevó al sofá y me acostó y me dijo que
tenía que descansar, yo empecé a gritar ella me calló con la escusa de que mi
abuela estaba dormida al lado nuestro, yo me callé pero seguí llorando, ella me
puso canciones para que me relajara y me pudiera dormir, en especial recuerdo
la canción de Shakira “loca”, la odie y seguiré odiando, no por que me de
tristeza sino por recuerdo ese momento de frustración en el que mi madre me
prohibió ver a mi padre, yo finalmente caí, me quedé profundamente dormida.
Yo ingenuamente pensé que a la mañana siguiente mi
madre me iba permitir ver a mi padre, obviamente estaba en un error, mi madre
me obligó a ir a la escuela la mañana siguiente, sinceramente no recuerdo
primero de primaria, fue una época muy triste para mí en donde dejé de poner
atención.
Yo no sabía nada del estado de mi padre, seguía
informada solo con el echo de que se había accidentado, yo ignoraba que a mi
padre le dieron menos de 24 horas de vida, y que la probabilidad era muy poca,
pero si vivía él no iba a moverse, no iba a hablar e iba a vivir con ventilador
y marcapasos por el resto de su vida, yo no sabía eso, mi madre me informó esto
años después, por obvias razones mi madre no me dijo eso en el momento, yo tan solo
era una niña, tan solo tenía 6 años.
El 11 de enero se llevaron a mi padre sin mi
consentimiento, yo cada día sin falta le preguntaba a mi abuela cómo estaba mi
papá, que si lo podíamos ir a ver y la respuesta siempre era, no es posible mi
amor lo siento, pero ese día fue diferente, ella me dijo, que no podíamos ir
por que a mi padre se lo llevaron de emergencia a Los Ángeles, cada vez era
peor, mi abuela al verme tan mal, decidió buscar ayuda psicológica para mí, la
cual en cierta manera funcionó, de otra manera probablemente estaría traumada o
tendría secuelas de depresión.
Yo tenía la esperanza de que algún día mis padres
volvieran y todo siguiera como estaba antes, pero claramente eso no pasó, mis
padres pasaron casi dos meses en el extranjero antes de que yo pudiera ir a
verlos, este fue un suceso que marcó la vida para muchos de nosotros, para su
familia, amigos y hasta personas que apenas conoce. Gracias a Dios mi padre
está vivo, ha superado barreras médicas impresionantemente, habla y tienen
movilidad en sus brazos, no es mucha pero es algo, no vive con ventilador,
aunque tiene su marcapasos, cuando tuve la oportunidad de hablar con mi padre,
me dijo, que la única razón por la que siguió luchando fue por mi, fue por que
no estaba listo para dejarme, todavía tenía que estar un rato más conmigo;
tengo la fortuna de tener a mi padre a mi lado siempre y espero que así sea por
mucho más, cuando le pasa algo por más mínimo que sea sobreactúo y no lo puedo
evitar por que tan solo pensar que se puede ir me mata de miedo, pero él es
fuerte y lucha por su vida, su lesión medular es muy fuerte y para su lesión no
hay cura y nunca va a volver a caminar, mi madre me dijo esto hace más o menos
1 año, pero yo lo sabía desde antes y la verdad con el simple echo tenerlo
conmigo para mí es suficiente.
“Mientras leía las lágrimas brotaron y mis mejillas
se humedecieron...”
-Miss Virginia
Caballero




